◆ Monterrey y área metropolitana, N.L.
Por el equipo de gerencia de proyecto de Grupo Confer · 6 min de lectura
La pregunta llega casi siempre igual: “¿cuánto me sale la nave?”. La respuesta honesta es que el costo por metro cuadrado se mueve según cuatro decisiones que se toman antes de excavar.
El claro estructural es la primera. Pasar de 15 a 25 metros libres entre columnas cambia el peralte de la armadura y el peso del acero, y eso se refleja de inmediato en el presupuesto. Vale la pena definir con el operador cuánto claro necesita realmente para maniobrar, y no comprar metros que nunca se usan.
Cada metro adicional de altura suma block, castillos, columnas más robustas y superficie de fachada. Si el almacenaje es en racks, la altura se paga sola; si es piso a piso, es dinero detenido en muro.
Un firme para montacargas eléctrico con carga pesada requiere espesor, malla, juntas bien resueltas y acabado pulido. Es una de las partidas donde ahorrar sale caro: un piso mal ejecutado se agrieta el primer año y detiene la operación para repararlo.
Excavación en roca, muros de contención, acometida eléctrica y factibilidades municipales pueden representar una parte importante del proyecto y rara vez aparecen en las cotizaciones rápidas. Nosotros los estimamos desde el diagnóstico para que el número inicial se parezca al final.
Regla práctica: define claro, altura y tipo de piso antes de pedir precios. Con esos tres datos, cualquier cotización se vuelve comparable.
Cuéntanos tu proyecto y te respondemos con un diagnóstico claro.